Antidistópica

El futuro será verde y feminista, o no será… construyamos un mundo mejor juntas. Escuchándonos, capacitándonos… Miembro de la CEF de EQUO


4 comentarios

LA CIENCIA NO ES ALTRUISTA

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Escribo este post en respuesta a un largo intercambio de opiniones que he tenido por Twitter con una serie de personas que pertenecen a diferentes ámbitos de la ciencia.

El debate empezó con la re-emisión del reportaje de Salvados #Quecomemos, tras el cual compartí con mis seguidorxs el siguiente reportaje, que no tiene desperdicio: http://www.youtube.com/watch?v=iKaxZ8LKrAA. En este video, realizado por la periodista francesa Marie Monique Robin, se investigan y analizan los mecanismos de control alimentario existentes y los métodos de producción utilizados hoy día en la industria agroalimentaria.

Dos cosas quedan muy claras: ni los métodos de producción ni los mecanismos de control son los adecuados.

En primer lugar, el sistema de producción implica un desarrollo insostenible, puesto que se basa en el empleo de gran cantidad de energía y de sustancias químicas (aditivos, abonos, pesticidas…).

En segundo lugar, el sistema de control no es fiable y no nos protege de los posibles efectos que la larga lista de productos químicos empleados puedan tener sobre nuestro organismo y nuestro entorno. Además, el video alerta sobre los efectos hormonales perjudiciales que tienen ciertos compuestos presentes en los envases plásticos empleados para la conservación de los alimentos, efectos que ya no dependen de la dosis sino tan sólo de la presencia de la sustancia química, desmontando así todo el sistema “dosis-efecto” sobre el que están cimentados los actuales mecanismos de control.

Pero lo que más les fastidia a todos estos que forman parte o defienden al lobby químico, es que el reportaje demuestra claramente que este tipo de empresas antepone la maximización de su beneficio a nuestra salud. El título lo dice todo: “Nuestro veneno cotidiano”.

Uno de los científicos que salen en el reportaje de Ebole, que dice ser funcionario (me voy a permitir ponerlo en duda ya que él pone todo en duda también), me respondió enseguida atacando con una difamación. Os copio literal:

JM Mulet ‏ @MoniEquo “Para ser un partido político serio deberías saber filtrar la información. A Robin la han pillado amañando los documentales”.

Primera meada fuera del tiesto: en ningún momento he dicho que hablase en nombre de Equo. Es mi opinión personal.

Segunda meadica fuera del tiesto: me pongo a investigar acerca de su afirmación de documentales amañados y lo único que encuentro en la red negativo sobre esta mujer es en el blog del susodicho, donde afirma que es una “mentirosa patológica” y bla, bla, bla…

¿En qué miente? ¿Qué es lo que tanto os duele? ¿Tenéis miedo de que se sepa la verdad? No miente en nada. Entrevista a personas de organismos muy importantes del ámbito de la seguridad alimentaria y la salud, y las respuestas de estas personas son las que ponen de manifiesto todo el engaño. Como el follonero, sabe lo que preguntar. Y la verdad es que las caras de estas personas son un poema. Estoy hablando de que son temas graves, muy graves, que os invito a comprobar en el video. También sale el debate sobre el Aspartamo en el congreso estadounidense, y los conflictos de intereses de los miembros de las comisiones de control… Por otro lado, fijaros en el curriculum de esta periodista francesa http://es.wikipedia.org/wiki/Marie_Monique_Robin.

Ahora entiendo, es que también hizo un reportaje sobre Monsanto, vuestro Dios, ¿no? http://www.youtube.com/watch?v=LdIkq6ecQGw. Este Dios que, por desgracia para la humanidad, no está en el cielo, sino en la tierra, alterando todos los equilibrios biológicos y ecológicos impunemente. Ese Dios al que, curiosamente, solo defendéis los que, de una manera u otra, os alimentáis, os lucráis y os beneficiáis de su presencia y omnipotencia.

He estado leyendo más a este chico, y he descubierto que odia también a Josep Pamies, el pallés de la Estevia. Le odia porque le fastidia que le vaya bien con su negocio familiar, su invernadero, su agricultura ecológica y su venta de plantas que curan, pero que curan de verdad, no como las sustancias químicas que hoy en día se fabrican para cronificarnos todas las enfermedades. Plantas que existen mucho antes que el ser humano posiblemente y que la madre naturaleza sabiamente pone a nuestra disposición sin que nos demos ni cuenta… Le odia porque se opone y cuestiona la agricultura industrial y el modelo de desarrollo actual. Así pues, vamos a difamarle, a demonizarle y a desprestigiarle también, como a la francesita. Pongamos en marcha toda la maquinaria manipuladora al servicio del capitalismo industrial, no vaya a ser que algunos locos más se animen y nos jodan el “chiringuito” que tenemos montado.

Josep es amigo mío. Su hijo también. Son un cielo de gente, de la que no sobra en este mundo. Os pongo el enlace de su video, cuyo título también lo dice todo, “plantas que curan, plantas prohibidas” http://www.youtube.com/watch?v=qQq1mLssvLU y de su blog, que no tiene desperdicio http://joseppamies.wordpress.com/

Dado que 140 caracteres se me quedan demasiado cortos para poder expresarme, te voy a contestar aquí:

Me dices que tenga cuidado de comerme una hoja de Estevia. Te puedo asegurar que me acojona mucho más saber lo que tiene una hamburguesa, una manzana tratada y encerada o un alimento pre-cocinado, envasado en plástico, con todos sus aditivos alimentarios, muchos de ellos con efectos desconocidos sobre nuestra salud. Ingerimos a diario un cóctel químico con efectos inciertos e impredecibles sobre nuestra salud. ¿Alguno de los cientifichungos (llaman ecoguays a los ecologistas) me puede asegurar que no nos afecta? Imposible, verdad? Entonces, ¿por qué habláis con tanta prepotencia?

El ser humano ha perdido ese instinto que todo animal tiene de buscar en la naturaleza lo que le hace falta para estar sano. Ese sexto sentido científicamente indemostrable pero innegable. Existen percepciones, instintos, sentimientos, enamoramientos… mediante los cuales sabemos con quién debemos estar y con quién no. En la vida no todo se fundamenta en lo racional, en lo cerebral, en lo experimental. Hay muchas cosas que no se pueden explicar, que pertenecen a las experiencias de las personas, pertenecen a otras facetas.

Es innegable que la ciencia nos enseña y nos ha ayudado a descubrir muchas facetas del universo. Todo mi respeto a los científicos independientes que, aunque pocos, los hay.

Sin embargo, no estoy dispuesta a aceptar que detrás de la ciencia no haya intereses, que con solo nombrarla, debamos todos sentir un halo de benebolencia. Para mí, desde el día en que se empezó a utilizar la ciencia en favor de la muerte, desde que se utilizó el método científico para crear bombas atómicas, bombas químicas, pesticidas, herbicidas, biocidas, técnicas destinadas a la obtención de beneficio económico a costa del planeta, del ser humano y de todos los seres y plantas que lo habitan, se acabó el amen, se acabó la reverencia. Lo siento, la ciencia no es altruista, asi que dejar de intentar convencerme de lo contrario, más bien deberíais mirar en vuestro interior y buscar esos instintos, actuar más desde el corazón y no todo el rato desde el interés disfrazado de razón ¿tenéis corazón? A veces lo dudo.

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